EL DEBATE: La teoría de las dos ciencias: ciencia burguesa y ciencia proletaria


Por Agustín Ostachuk

Centro Babini, Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), Argentina.

¿Cuál es la relación entre ciencia e ideología?. ¿Son dos cosas incompatibles, complementarias o son la misma cosa?. ¿Debe evitar la ciencia dejarse “contaminar” por la ideología?. ¿Hay una única manera de hacer ciencia?. ¿Todas conducen a los mismos resultados y nos dan la misma visión del mundo?. Nos centraremos en la figura de Alexander Bogdanov, médico y filósofo ruso, para debatir sobre estos y otros temas de relevancia actual. Sus teorías dieron origen a lo que después se denominó la “teoría de las dos ciencias”, que da título a este trabajo.

 

Alexander Bogdanov: Biografia

Alexander Bogdanov nació en Goradnia, actual Bielorrusia, en el año 1873. Comenzó sus estudios de medicina en la Universidad de Moscú, viéndose obligado a continuarlos en 1894 en la Universidad de Járkov (Ucrania), debido a su participación en una protesta estudiantil. Se especializó en psiquiatría. En 1904 fue arrestado por sus actividades revolucionarias y debió exiliarse nuevamente, momento en el cual se convierte en uno de los fundadores de los Bolcheviques. Participó activamente del levantamiento de 1905 como líder del Soviet de San Petersburgo. Lideró la facción izquierda de los bolcheviques, hasta que perdió protagonismo frente al dominio de Lenin. Después de la revolución, Bogdanov fundó en 1918 el Proletkult, el movimiento cultural del proletariado. Desde ese mismo año hasta 1923, dirigió la Academia de Ciencias Sociales. En 1926, Bogdanov fundó el Instituto de Hematología y Transfusiones Sanguíneas de Moscú. Dos años después muere, como consecuencia de participar en sus propios experimentos.

Bogdanov publicó numerosos trabajos sobre los más diversos temas: filosofía, psicología, economía, política, sociología y cultura. Sus principales trabajos filosóficos fueron dos trilogías: Empiriomonismo (1904-1906) y Tectología (1912-1916). Ésta última se considera actualmente la primera expresión de lo que luego Ludwig von Bertalanffy popularizó como Teoría General de los Sistemas.

Alexander Bogdanov: Filosofía

Una de las principales influencias filosóficas y científicas de Bogdanov fue el físico Ernst Mach (1838-1916). Mach desarrolló una teoría del conocimiento y de la historia de la ciencia que intentaba eliminar el dualismo entre mente y materia. En sus teorías los elementos percibidos como sensaciones, pertenecientes a nuestro mundo interior, y aquellos que existen en el mundo exterior, son los mismos. La filosofía de Mach ha sido denominada usualmente como Empirio-criticismo.

Bogdanov, a pesar de reconocer una fuerte influencia de Mach en sus propias investigaciones, estableció desde el principio, desde su primera obra filosófica, una clara distancia entre ambos sistemas, lo cual se refleja en el título de la obra: Empirio-monismo. De esta manera, Bogdanov buscaba completar con su teoría la tarea emprendida por el Empirio-criticismo de eliminar el dualismo entre materialismo e idealismo, que a su entender había dejado inconclusa. Para Bogdanov, la noción empirio-criticista de experiencia todavía estaba cargada con un alto contenido dualista. Mach, víctima de su positivismo, se quedó en el nivel descriptivo al establecer la noción de elemento como el estado de indiferenciación primario entre lo físico y lo mental, por lo que, como consecuencia, no fue conciente de que le faltaba explicar el porqué de esta unión. En este sentido, Bogdanov reformuló el concepto empirio-criticista de “experiencia” y lo transformó en el concepto de “experiencia de trabajo”, el cual será un concepto fundamental a lo largo de todo el desarrollo intelectual de Bogdanov. Este nuevo concepto, que establecía al trabajo como base de su teoría del conocimiento, le permitió conectar su sistema con la doctrina de Marx y, como consecuencia de ambos, determinando la primacía de la práctica por sobre la teoría.

Las tesis de Bogdanov tienen una serie de implicancias epistemológicas, especialmente en relación al sentido y significado de la verdad para la ciencia. De esta manera, Bogdanov afirmó que la noción de “verdad objetiva” era un fetiche metafísico, y que la ciencia sólo producía “verdades epocales”. La ciencia debía restablecer su unión con el trabajo, ya que “la ciencia es la experiencia colectiva del trabajo organizado”, y la verdad es una “forma organizativa de la experiencia” en la que los hechos son relativos a la experiencia (Lecourt, 1977: 151). Desde este punto de vista, la ideología es considerada la organización de ideas que expresan, en cada momento de la historia, las formas de organización del trabajo.

Bogdanov rechazaba, entonces, el concepto de verdad objetiva y la noción correspondiente de un mundo objetivo independiente del sujeto cognoscente. Para él, el mundo, es decir, el “mundo conocido por nosotros”, en oposición a la “cosa-en-sí-misma” metafísica, es producto de la praxis colectiva humana. La noción de leyes objetivas e irrevocables de desarrollo social no era para él una explicación científica del mundo humano, sino que era algo que debía ser explicado en términos históricos y sociológicos.

La teoría de las dos ciencias: ciencia burguesa y ciencia proletaria

Bogdanov centraba su crítica de la práctica científica contemporánea en la separación entre ciencia y trabajo. Esta unión original entre ciencia y trabajo había sido rota en las sociedades capitalistas. De esta manera, la ciencia olvidó sus orígenes por completo y todos sus problemas contemporáneos derivan de este hecho.

Una de las consecuencias de este olvido, es que la ciencia perdió de vista la idea de la unidad de los métodos y se desintegró en un grupo desorganizado de disciplinas especializadas, donde cada una de ellas se desarrollaba en forma completamente independiente de las demás y perdían la posibilidad de beneficiarse mutuamente. Esta especialización, denunciada por Bogdanov, era consecuencia y reflejo de la anarquía que reinaba en la producción capitalista, que progresivamente se iba diseminando en toda la sociedad.

La especialización de la ciencia reforzaba una tendencia inherente de este tipo de sociedades: la de “fetichizar” los resultados que obtiene, es decir, los expresa en un lenguaje esotérico inaccesible a la mayoría de la población y los guarda como un secreto en posesión de sólo aquellos que los comprenden. Todo esto ocasionó la formación de una casta de académicos e intelectuales aristócratas que actúan al servicio de los grupos de poder. De esta manera, la ciencia se convirtió en un instrumento autoritario para el gobierno de las clases explotadoras. Bogdanov resumió todo esto en el lema: “La ciencia burguesa es una ciencia que crea burgueses” (Lecourt, 1977: 155).

La tarea para las clases trabajadoras en este contexto consiste en restablecer la unión entre ciencia y trabajo. Para ello debería hacer dos cosas: 1) Confiar y depender de la actividad colectiva del trabajo, para oponerse a la ideología individualista de los “propietarios” del conocimiento; y 2) Reformar el lenguaje científico, simplificándolo y unificándolo, para asegurar, no su vulgarización, ya que vulgarización implica una distorsión de los contenidos de acuerdo a los objetivos ideológicos de la clase dominante, sino su difusión real. Como resultado de ello, se obtendrá la socialización del conocimiento científico.

Para él, todo conocimiento deriva de la praxis: de la praxis productiva, es decir, de la interrelación del hombre con la naturaleza y con los demás hombres en el proceso de trabajo
. Por lo tanto, para Bogdanov el conocimiento es siempre relativo, unido a clase, determinado sociológicamente y orientado a la praxis. No hay nada “objetivo” en las llamadas “leyes objetivas de desarrollo”.

Las teorías de Bogdanov fueron recibidas favorablemente por un numeroso y ecléctico grupo de personas, y condujeron a la formación de un movimiento cultural denominado Proletkult (Cultura Proletaria) en el año 1918. Este movimiento respondía a la necesidad expresada por Bogdanov de que la única forma de lograr los cambios sociales a los que aspiraba era empezar desde sus mismas raíces: la cultura.

Algunos años después, en 1950, un grupo de científicos y filósofos franceses, entre los que se encontraban Raymond Guyot y Jean Desanti, publicaron un manifiesto titulado Ciencia burguesa y ciencia proletaria. En él se establece que la ciencia tiene un componente de clase, que no sólo afecta las condiciones sociales y materiales de investigación, sino que también determina los conceptos y teorías a las que dan origen. Este manifiesto surgió como consecuencia de un fuerte debate que apareció por aquellos años en torno a los resultados experimentales agrícolas obtenidos por el investigador ucraniano Trofim Lysenko.


Referencias bibliográficas

 

ADAMS, M. (1989): “Red Star: Another Look at Aleksandr Bogdanov”, Slavic Review, vol. 48, n° 1, pp. 1-15.

 

BIGGART, J. (1987): “Bukharin and the Origins of the ‘Proletarian Culture’ Debate”, Soviet Studies, vol. 39, n° 2, pp. 229-246.

 

GARE, A. (2000): “Aleksandr Bogdanov and Systems Theory”, Democracy & Nature, vol. 6, n° 3, pp. 341-359.

 

LECOURT, D. (1977): Proletarian Science?, Nueva Jersey, Humanities Press.

 

WALICKI, A. (1990): “Alexander Bogdanov and the Problem of the Socialist Intelligentsia”, Russian Review, vol. 49, n° 3, pp. 293-304.

 

Publicado el 30 de enero de 2012

  1. dos ciencias
    Probablemente el espacio del articulo no permite desarrollar la idea completa pero es necesario rescatar el fondo del planteamiento, mas que dos ciencias la discusión podría centrarla en los fines de la ciencia y como se ha perdido el fin de preservar y mejorar las condiciones de vida de la humanidad debido a los intereses económicos de un grupo de poder de nuestro mundo, obviamente el conocimiento deriva de la praxis de ahí la condición de divorcio a que se puede llegar si la interpretación ideológica de la sociedad y el mundo es sesgada a una clase social, si recordamos en la evolución del seer humano precisamente ahí estriba la diferenciación, con la aparicion de las clases sociales.

  2. Doctorando en Cs. Sociales
    Estimado Agustín Ostachuk
    El trabajo me parece interesante y permite ver ( una vez más )como determinados autores critican circunstancias que luego defienden utilizando otra perspectiva.

    Es decir, se manifiesta que:
    \»la ciencia perdió de vista la idea de la unidad de los métodos y se desintegró en un grupo desorganizado de disciplinas especializadas, donde cada una de ellas se desarrollaba en forma completamente independiente de las demás y perdían la posibilidad de beneficiarse mutuamente.\»
    Luego se defiende que:
    \» “La ciencia burguesa es una ciencia que crea burgueses” (Lecourt, 1977: 155).

    La tarea para las clases trabajadoras en este contexto consiste en restablecer la unión entre ciencia y trabajo.\»
    Si bien sus pensamientos han logrado cierto consenso quizá también puede verse una división de posición, acaso los conocimientos científicos no buscan la verdad aunque sea perentoria?

    Atentos saludos,
    Norma

  3. Aprendiz-Experto
    Estimado Agustín Ostachuk
    Es importante reflexionar que las consideraciones que en el artículo se señalan son parte de las formas, los medios y los usos que la ciencia emplea para concretar su núcleo conceptual, su matriz semántica y su aparato operacional. Las ideas de objetividad, los criterios de verdad, pero sobre todo la aparente utilidad que debe tener la ciencia son reflexiones epistemológicas que ya han sido superadas por el pensamiento científico. De hecho la denominada “verdad científica objetiva” está en las percepciones ingenuas del aprendiz de ciencia, no en el experto, quien tiene entre sus obligaciones el entender la relatividad de sus asertos, la probabilidad de sus hallazgos y lo temporal de sus pesquisas (en tanto métodos que se diversifican y se mejoran). Un verdadero científico reconoce la futilidad de las leyes con las que intenta explicar la realidad, las cuales son el producto de un pensamiento que se ajusta a una época y a sus circunstancias histórico-sociales. La necesidad de “saber” cambia en cada tiempo; las preguntas y los problemas no son siempre los mismos. Eso es más que evidente.
    Desde luego que si se habla de “la explicación científica del mundo humano” las discrepancias paradigmáticas tienden a ser irreconciliables. Una trampa conceptual para incautos, en la cual cayeron muchos investigadores no científicos, quienes supusieron que podían llevar pulcramente todos los conceptos y premisas del mundo físico al cultural. Craso error. En eso tenía razón Bogdanov.
    Entender que la investigación científica es un proceso social que precisa de una renovada matriz semántica y de nuevos códigos lingüísticos que la hagan posible es el primer paso para construir una nueva ciencia, aquella que finalmente cumpla con los propósitos de volverla isomórfica, condición sine qua non para poder avanzar hacia el monismo que desde las ciencias sociales se reclama.

  4. Expresiones artísticas de la ciencia proletaria
    Excelente artículo, me hizo reinterpretar un mural del artista argentino Juan Manuel Sánchez que se encuentra en la entrada al aula magna del Pabellón Física-Matemáticas de la Universidad de Buenos Aires (Facultad de Ciencias Exactas y Naturales) Buenos Aires, Argentina.
    Fundador junto a Ricardo Carpani y Mario Miguel Mollari del grupo Espartaco
    En ese mural, de 1966, se muestra el proceso de la ciencia con trabajadores y no enaltece ningún objeto que podría considerarse como fruto de la ciencia o bienes tecnológicos.
    Muy interesante ese mural del que no encuentro fotos en Internet, lamentablemente.

  5. Hacer explícita la ideología si, Monismo no se…
    Es muy interesante detenerse a reflexionar sobre los aspectos ideológicos de la ciencia, aún cuando ésta se autodefina como \»neutra\», claramente esa es una posición.
    Es más, suele ser la posición que oculta afinidades neoliberales como el actual \»publica o perece\» que ha transformado el artículo científico en un objeto de mercado, cuyo valor es calificado por un sistema de indexación y jerarquización de las revistas científicas.
    Ahora bien, me sorprende la referencia a una búsqueda hacia un monismo para las ciencias sociales, cuando tantos problemas trae a las bases de diversidad y libre pensamiento que se espera de las ciencias.
    Por poner un ejemplo recuerdo que al finalizar el proyecto genoma humano la cantidad de genes era mucho menor a la cantidad esperada, por lo que los discursos oficiales fueron: debemos revisar modelos alternativos al dominante, que se hallan publicado en revistas de menor jerarquía, para buscar otras explicaciones a estos resultados.
    El monismo, sumado a aspectos ideológicos que naturalizan autoritarismos de la actividad científica es tan peligroso como cualquier otra ideología extremista.
    En mi humilde opinión: Hacer ciencia implica ser crítico hasta de la misma actividad e ideología científica (explícita o implícita).

  6. que vergüenza!
    Hayan de haber o hallen del lugar donde se publicaron.
    Ya no recuerdo cuál de las dos era la que pensaba usar, pero me falló el filtro cognitivo-orgánico de ortografía.
    Mis sinceras disculpas.

  7. Superar percepciones polares
    Las miradas polares y lineales de los pensamientos marxistas y liberales plantean situaciones que desde los opuestos se igualan.Si alcanzamos miradas que desde algún otro lugar mas alto, las trasciende, describe, interpreta y entiende, sin intención alguna de competir con tamaños pensadores de las escuelas mencionadas y que los hay de historicas trayectorias reconocidas y admiradas, me animo a sostener desde la humildad de mis capacidades, que estas reflexiones no alcanzan en el presente. Los tiempos híbridos en que estas realidades nos colocan como actores de cambios que aún no somos capaces de visualizar de formas certeras y conscientes y con las interpretaciones que desde los conocimientos y sus dinámicas sostenidas como producción y validación de tales, adquiere no solo por lo ideológico, sino también por lo trascendente de sus interpretaciones, deconstrucciones y construcciones nuevas en otros niveles cognitivos no alcanzados hasta el presente, formulaciones timidas de lo que de superación ofrecen a estos planteos lineales, entender y entendernos como cientificos – O como humildes observadores y consumidores de tales producciones (Aquí es donde personalmente me coloco)-, en dinamicas mas sinergicas, que nos relacionen con los actores sociales diversos que sostienen por validez, uso o negación la legitimidad de estas producciones y sus mecanismos de socialización.-
    Si esta humilde hipotesis contiene algo de cierto, no se trata de descubrir o poner de relieve el componente ideológico de las producciones y los accionares de cientificos y de quienes definen políticas y rumbos en estas lides, sino y mas útil aún. Fijar un punto. Un lugar y un momento desde donde comenzar a ejercer los dones de la percepción, para comenzar a articular hipotesis complejas que trasciendan las linealidades y generen metodologías dinámicas y mas completas, que relacione variables de formas diversas y genere colectivamente conocimientos nuevos a partir de los existentes. Y de los resultados obtenidos imaginar lo querible y deseado de formas colectivas, donde lo cientifico no sea ya sinónimo de verdad probada sino de construcción legitimida socialmente a partir de la convalidación de un rol y del aporte desde algún lugar a la generación de verdades completadas con conocimientos asi construidos desde lugares diversos y que generan relatos comunes percibidos como ciertos por colectivos inteligentes. Solo así podremos hablar de sociedades basadas en conocimiento y la construcción social de lo cierto y de una ciencia con ideologías diversas y superadas en verdades comunes aceptadas como mas altas y pertinentes a los desarrollos queridos y construidos por las sociedades democraticamente organizadas.-

  8. Teoría de las dos ciencias …actuales
    Es prudente analizar en forma previa el contexto histórico antes de emitir un juicio respecto a la relación ciencia e ideología, que pueden ser compatibles y quizá complementarias desde su propia independencia y cosmovisión.

    No obstante, por siete siglos, pensar y hacer ciencia fue el peor delito para la Iglesia Católica, puesto que implicaba dudar de dogmas fijados por su conveniencia: su “santa” Inquisición flageló y quemó vivos a cientos de miles de personas. El gran sabio Giordano Bruno es sólo un ejemplo …Galileo prefirió mantener su vida y retractarse.

    En la primera mitad del siglo XX, en Rusia y en Alemania existió la misma relación de incompatibilidad, puesto que ambos regímenes totalitarios subordinaban la ciencia a la ideología.

    Bogdanov centraba su crítica de la práctica científica contemporánea en la separación entre ciencia y trabajo y que esta unión original entre ciencia-trabajo había sido rota en las sociedades capitalistas. Si estuviere vivo, Bogdanov habría reemplazado el término “capitalista” por “los nuevos amos del mundo: conjuntos de transnacionales financieras, industriales, de la banca internacional (FMI, BID, OCDE, Bancos Centrales, etc.) y el Vaticano”, cuyos poder económico en el flujo financiero ha sobrepasado infinitamente al de todos los Estados y se ejerce sobre una dimensión planetaria, a diferencias del poder de los gobiernos de países que están limitados a una dimensión nacional específica.

    Sin embargo, esta crítica tiene un Gran Ausente: el Sistema de Enseñanza, medio que permite la relación ciencia-trabajo. Actualmente y en varios países la \»Educación de calidad\» en continua expansión, recoge la herencia de esta cultura falaz, comercial y discriminatoria, fomentadora del más atroz darwinismo social (sobrevivencia exclusiva de los alumnos con mejores ritmos de aprendizajes y exclusión como basura de los otros niños), que aprovecha los “valores” del mercado para su propio enriquecimiento.

    Por razones de espacio, sólo me referiré a la variable transversal, la educación, que permite anclar ciencia-ideología.

    En este aspecto, la enseñanza y el aprendizaje se desvinculan de la mejora del mundo. Los imperativos de la justicia social se rinden al fatalismo que renuncia ante la política utilitarista con el fin de acomodar la cultura académica de la profesionalidad y la investigación científica a la satisfacción de necesidades ficticias, en que el “valor” está dado por la cantidad de ventas, consecuentemente, la cultura de la profesionalidad termina siempre subordinando el trabajo intelectual y trascendente al uso práctico y a labores que permiten amasar fortunas.

    Por otra parte, aunque poco concuerdo con las teorías de Bogdanov, a nivel mundial la desvalorización social del rol del profesor refleja el poder que tiene la cultura empresarial para definir la enseñanza, y la misma ciencia, como una práctica técnica e instrumental que imparte un “empleado”, en vez de una entrega trascendente de aprendizajes y de la investigación. A nivel mundial muy pocos educadores e investigadores están dispuestos a interpretar la cultura como un campo distante de la polítiquería …porque la mayoría ha claudicado a los caprichos y conveniencias empresariales de los mercaderes de la Educación (en Chile fundamentalmente corporaciones religiosas). Bajo la presión de una presunta “Educación de Calidad”, este enfoque del poder permite el asentamiento de su ideología y de sus “valores” que configuran todos los aspectos del proceso educativo …cuya finalidad es acentuar la discriminación y ampliar más aún la brecha ricos-pobres.

  9. Las dos ciencias …actuales
    Es prudente analizar en forma previa el contexto histórico antes de emitir un juicio respecto a la relación ciencia e ideología, que pueden ser compatibles y quizá complementarias desde su propia independencia y cosmovisión.

    No obstante, por siete siglos, pensar y hacer ciencia fue el peor delito para la Iglesia Católica, puesto que implicaba dudar de dogmas fijados por su conveniencia: su “santa” Inquisición flageló y quemó vivos a cientos de miles de personas. El gran sabio Giordano Bruno es sólo un ejemplo …Galileo prefirió mantener su vida y retractarse.

    En la primera mitad del siglo XX, en Rusia y en Alemania existió la misma relación de incompatibilidad, puesto que ambos regímenes totalitarios subordinaban la ciencia a la ideología.

    Bogdanov centraba su crítica de la práctica científica contemporánea en la separación entre ciencia y trabajo y que esta unión original entre ciencia-trabajo había sido rota en las sociedades capitalistas. Si estuviere vivo, Bogdanov habría reemplazado el término “capitalista” por “los nuevos amos del mundo: conjuntos de transnacionales financieras, industriales, de la banca internacional (FMI, BID, OCDE, Bancos Centrales, etc.) y el Vaticano”, cuyos poder económico en el flujo financiero ha sobrepasado infinitamente al de todos los Estados y se ejerce sobre una dimensión planetaria, a diferencias del poder de los gobiernos de países que están limitados a una dimensión nacional específica.

    Sin embargo, esta crítica tiene un Gran Ausente: el Sistema de Enseñanza, medio que permite la relación ciencia-trabajo. Actualmente y en varios países la \»Educación de calidad\» en continua expansión, recoge la herencia de esta cultura falaz, comercial y discriminatoria, fomentadora del más atroz darwinismo social (sobrevivencia exclusiva de los alumnos con mejores ritmos de aprendizajes y exclusión como basura de los otros niños), que aprovecha los “valores” del mercado para su propio enriquecimiento.

    Por razones de espacio, sólo me referiré a la variable transversal, la educación, que permite anclar ciencia-ideología.

    En este aspecto, la enseñanza y el aprendizaje se desvinculan de la mejora del mundo. Los imperativos de la justicia social se rinden al fatalismo que renuncia ante la política utilitarista con el fin de acomodar la cultura académica de la profesionalidad y la investigación científica a la satisfacción de necesidades ficticias, en que el “valor” está dado por la cantidad de ventas, consecuentemente, la cultura de la profesionalidad termina siempre subordinando el trabajo intelectual y trascendente al uso práctico y a labores que permiten amasar fortunas.

    Por otra parte, aunque poco concuerdo con las teorías de Bogdanov, a nivel mundial la desvalorización social del rol del profesor refleja el poder que tiene la cultura empresarial para definir la enseñanza, y la misma ciencia, como una práctica técnica e instrumental que imparte un “empleado”, en vez de una entrega trascendente de aprendizajes y de la investigación. A nivel mundial muy pocos educadores e investigadores están dispuestos a interpretar la cultura como un campo distante de la polítiquería …porque la mayoría ha claudicado a los caprichos y conveniencias empresariales de los mercaderes de la Educación (en Chile fundamentalmente corporaciones religiosas). Bajo la presión de una presunta “Educación de Calidad”, este enfoque del poder permite el asentamiento de su ideología y de sus “valores” que configuran todos los aspectos del proceso educativo …cuya finalidad es acentuar la discriminación y ampliar más aún la brecha ricos-pobres.

  10. Es incuestionable que la ideología permea los resu
    Acabo de leer cuidadosamente los comentarios que me precedieron y creo vislumbrar en todos un reconocimiento tácito de que de un modo u otro la ideología ha estado permeando la interpretación y el uso de los resultados de la ciencia a lo largo de la historia humana, por eso no creo que se consiga a corto plazo el monismo que proclama este científico que, a propósito, sacrificó su vida a la ciencia, con lo que se convierte en uno de sus mártires. Coincido con el señor Dagoberto en que cualquier análisis pasa por el rol que los sistemas de enseñanza, manejados por el poder político y/o económico de las naciones, juegan en la visión que tienen las sociedades de los logros que la ciencia aporta y la conveniencia de su generalización, sin el consecuente análisis real de la proporción costo-beneficio (la misma realidad tiene miles de aristas ideológicas de interpretación, viendo la ideología como el sistema de valores, juicios, puntos de vista con que se interpreta el mundo que nos circunda)Ojalá los seres humanos tengamos la sapiencia necesaria para vencer las fronteras entre esas dos ciencias, personalmente creo que mi vida física no me permitirá disfrutar ni siquiera el día en que por fin comprendan que deben unirse para evitar el fin de la especie humana.

  11. omisión
    No se si por tu ideología, Dagoberto, o por un olvido involuntario, el occidente Capitalista también da cuenta de la manipulación ideologizada de los conocimientos en varios aspectos diferentes pero convergentes:
    1.- Las limitaciones económicas o las fuentes de financiación que direccionan esfuerzos hacia determinadas áreas y coercionan a Universidades y centros de investigación por medio de los presupuestos.
    2.- La imposición de Agendas y tendencias de los paises centrales que sostienen que áreas de investigación tienen mas prestigio y por ende mayor capacidad de financiar los esfuerzos así orientados del conocimiento.
    3.- Son los programas militares de las naciones mas desarrolladas y los departamentos de investigación y desarrollo de los capitales concenctrados transnacionales quienes tienen las mejores herramientas y orientan las tendencias de desarrollo científico tecnológico a nível global, desestimando áreas igualmente importantes de las investigaciones y las búsquedas de conocimiento que tienen mas que ver con los entornos locales y las políticas de los estados nacionales.
    El tema educativo, si bien importante, también replica las dinámicas centro-periferia y la educación universal atiende mas a los conocimientos requeridos por el mercado para generar mano de obra y profesionales idoneós de acuerdo a la estructura capitalista del presente y no a dinámicas mas libres que busquen desarrollos autóctonos y conocimientos pertinentes según las problemáticas reales y sentidas de las comunidades y naciones concretas a las que pertenecen científicos, investigadores e innovadores técnicos-tecnológicos.

  12. Las dos ciencias …actuales
    Mi estimado Dn. Daniel Roberto coincidimos en el fondo, no así en la forma. Ruego me excuse pero puntualizaré:

    Quizá redacté mal, pero jamás he intentado señalar capitalismos de algún punto geográfico determinado. Textualmente indiqué: “si estuviere vivo Bogdanov habría reemplazado el término “capitalista” por “los nuevos amos del mundo: conjuntos de transnacionales financieras, industriales, de la banca internacional (FMI, BID, OCDE, Bancos Centrales, etc.) y el Vaticano”, cuyos poder económico en el flujo financiero ha sobrepasado infinitamente al de todos los Estados y se ejerce sobre una dimensión planetaria, a diferencias del poder de los gobiernos de países que están limitados a una dimensión nacional específica”.

    Un pequeño detalle: según un Informe del PNUD 1998:
    a) Las 3 personas más adineradas del mundo son tan ricas como los 48 países más pobres.
    b) La excepción es el Vaticano: la riqueza que esconden en sus bóvedas, en especial por efectos de la 2da. Guerra Mundial, es absolutamente incalculable …aún para los más expertos.
    c) La riqueza de las 84 personas naturales más ricas del mundo supera el producto interno bruto de la China con sus 1.200 millones de habitantes.
    d) Las 225 personas naturales más ricas disponen de una fortuna equivalente al ingreso anual acumulado del 47% del total de individuos más pobres del planeta, es decir más de 3 mil millones de personas.
    e) Según el mismo organismo de Naciones Unidas, menos del 4% de la riqueza acumulada por estas 225 más grandes fortunas mundiales (avaluado en más de 1.000 billones de dólares) sería suficiente para dar a toda la población del planeta acceso a las necesidades básicas y a todos los servicios elementales: salud, educación, alimentación.

    Carentes de ideales políticos que de nada les sirven, estos neo capitalistas dueños del poder económico comulgan los mismos puntos de vista e intereses: comparten la misma visión del lucro. Para ellos sólo existe un valor: la “ganancia” y el dinero …sin importar jamás el costo científico-social, humano, ni trascendente al pensamiento superior.

    En este aspecto, idealmente, ciencia e ideología pueden ser compatibles y quizá complementarias desde su propia independencia y cosmovisión.

    Pero, …es \»natural\» y “normal” que este pequeño grupo que ostenta todo el poder se ponga de acuerdo sobre estrategias, sincronizando sus respectivas acciones hacia objetivos comunes e induciendo situaciones económicas favorables a la realización de sus propios objetivos, entre otros:
    • Debilitamiento de todos los gobiernos. Desregulación y privatización de los servicios públicos.
    • Desvinculación total del Estado con la economía, la investigación científica y los sectores de la educación (han impuesto“ reformas” que sólo pretende formar mano de obra barata capaz de “mejorar su calidad de vida” con la chatarra tecnológica que compran y enriquecen a estos mismos mercaderes). Para evitar interferencias, (quizá utópico) se intenta desvincular la policía e incluso las Fuerzas Armadas del Estado y destinarla al lucrativo sector de las empresas privadas, como en Chile ya lo es la administración de las cárceles.
    • La investigación científica queda reducida al utilitarismo económico: incluyendo el sector armamento y espacial
    • Se acentúa la responsabilidad individual y la des-responsabilidad del Estado ante los grupos sociales más vulnerables, beneficiando siempre a los más poderosos en perjuicio de los más desfavorecidos.
    • Precarización de los empleos y mantenimiento del nivel de desempleo elevado gracias a los reciclajes por efectos de la globalización del mercado de trabajo. Esto acrecienta la presión económica sobre los asalariados-trabajadores para obligarlos aceptar unas pocas monedas e inhumanas condiciones de trabajo.
    • Desde el punto de vista sistema educativo, muchos de nuestros alumnos son trabajadores temporeros agrícolas (meses de verano) y cesantes estudiantes el resto del año. No obstante esta condición, deben competir “de igual a igual” (exactamente como una sardina famélica contra un tiburón) con alumnos de colegios de “excelencia” y patrocinados por el Estado

    Es decir, no tenemos la elección del plato, sólo podemos elegir el condimento. El plato se llama \»nueva esclavitud\» …con agridulce condimento de derecha, o picantoso condimento de izquierda.

    La Regla de Oro es el Lucro, y quienes tienen el oro imponen las reglas a los esclavos, es decir, a nosotros: qué deben estudiar, investigar, descubrir, consumir …pensar ¿Cuál será el siguiente paso de estos infinitamente peores neocapitalistas mundiales que tienen en sí todo el poder-dinero? ¿Qué entre ellos “elijan” un supra gobierno planetario o “Gobierno Mundial” con el cual nos esclavicen aún más…

  13. Teoría y praxis
    Excelente artículo. Trata uno de los temas centrales del pensamiento moderno: la relación entre teoría y praxis.

    Precisamente, la escisión entre ambas dimensiones de la existencia humana es uno de los grandes problemas con los que se ha enfrentado la modernidad. Tanto en la epistemología como en la gnoseología modernas (al menos en las lecturas tradicionales) puede encontrarse la caracterización del sujeto como sujeto cognosente, concibiendo el conocimiento como conocimiento puro, es decir, como una instancia diferente de la praxis.

    La relación entre sujeto y objeto, por ejemplo, ha sido pensada frecuentemente como una relación de mero conocimiento, en donde el sujeto cognosente era presentado como un sujeto imparcial y desinteresado y el objeto como algo ya determinado, que estaba ahí sólo para ser descubierto.

    En este sentido, el aporte de Marx ha sido fundamental para reconfigurar la relación sujeto-objeto como una relación dialéctica fundada en la praxis. A este respecto, me parece muy interesante, el concepto de sujeto práxico elaborado por Merleau-Ponty.
    Por otra parte, también me resulta sumamente interesante lo que Sartre sostiene en Verdad y Existencia acerca de que la verdad sólo se da en la acción, es decir, en la praxis.

    En lo concerniente, al correlato entre la separación teoría y praxis y la división entre trabajo intelectual y trabajo manual, lo que dice Bogdanov bien podría pensarse en paralelo con algunas de las tesis sostenidas por Lukacs en Historia y Conciencia de Clase. En esta obra, el pensador marxista también crítica la dispersión de las ciencias modernas y la ausencia de un método común, viendo en esto la expresión del modo de producción capitalista, el cual se halla signado por la fragmentación y la inorganicidad.

    Por último, en lo personal considero, concordando en líneas generales con los autores citados, que toda actividad humana está signada por creencias, valores, intereses, proyectos, ideologías, por aquello que Merleau-Ponty llamaba “matrices simbólicas”. Obviamente, dentro de esas actividades, considero que se encuentra también la ciencia.

  14. Carpani y el Arte Ideológico
    Muchas gracias por tu comentario.
    Conocí los trabajos de Ricardo Carpani hace unos años, y me extrañó no haberlos conocido antes. No creo que esta demora haya sido casual.
    La obra de este artista refleja de la mejor manera la \»esencia\» de este breve artículo. El arte puede preocuparse por la composición, la línea, los colores, los aspectos puramente estéticos o visuales; o puede estar poblado de ideas, referencias y recuerdos. En un caso el pincel se convierte en escalpelo, en el otro en una pluma.

  15. Ideología y Monismo
    Coincido en gran medida con la primera parte de tu comentario acerca de la ideología, la \»asepsis\» científica y la mercantilización de la ciencia. Son todos tópicos que están tratados implícita o explícitamente en el artículo.
    Respecto al concepto de monismo, sólo una aclaración. En el artículo este concepto está tomado en su acepción filosófica. No habría que confundirlo con una supuesta homogenización de los contenidos o de los pensamientos. En este sentido, monismo no se opone a diversidad.
    Entre otras cosas, el monismo permitiría eliminar el dualismo y la oposición entre ciencia e ideología.

  16. Teoría y Práctica
    Muchas gracias por tu comentario.
    El comentario es interesante en varios sentidos, principalmente por captar la clave y el sentido filosófico del artículo, y por rescatar uno de los puntos neurálgicos del mismo: la separación y oposición entre teoría y práctica.
    Respecto a este punto, uno estaría tentado a aseverar que la praxis y la acción, por su carácter activo y dinámico, poseen las propiedades necesarias para \»reunir\» al sujeto con el mundo que lo rodea en una relación más fructífera.

  17. UNA VERDAD DOLOROSA
    EL ANALISIS SOBRE ESTA TEORIA NO ME DEJA MAS QUE UNA SENCACION DE VACIO, YA QUE LAS POLITICAS EN LATINOAMERICA HAN SIDO POR MUCHO TIEMPO CLARAMENTE ELITISTAS EN LOS RESPECTIVO A LA CIENCIA. HACER CIENCIA NO ES PARA QUIENES MUESTRAN PASIÓN Y TALENTO, SINO MAS BIEN PARA QUIENES TIENEN TRADICION Y RESPALDO. ADEMAS, EL ACCESO NO ES PARA NADA LIBRE EN LO QUE RESPECTA A LIBERTAD DE CONOCIMIENTO.

  18. El experto aprendiz
    Agradezco sus consideraciones, aunque lamentablemente no coincido con sus interpretaciones. Por experiencia propia, puedo asegurarle que el problema no reside en un nivel de análisis puesto en en un supuesto pasaje de \»aprendiz a experto\». De hecho, si algo ocurre en este pasaje es un aumento en la rigidez y solidez de los pensamientos, que muchas veces impide mirar las cosas con nuevos ojos. Como consecuencia, el pensamiento científico convencional no ha superado la denominada \»verdad científica objetiva\», sino que por el contrario es el responsable de sostenerla, aún cuando discursivamente o superficialmente sostenga lo contrario. Para abordar este problema hay que \»descubrir\» (des-ocultar) las bases y fundamentos tácitos e implícitos del pensamiento (positivo) de la ciencia.

  19. Un aporte
    Muchas gracias por tu aporte.
    No todo lo antiguo es viejo, ni todo lo reciente es nuevo.
    El conocimiento no se forma por acumulación lineal en el tiempo.
    En todo caso, sería interesante debatir algún día qué se quiere decir exactamente cuando se dice de algún \»descubrimiento\» que es \»original\».

  20. el darwinismo como justificacion biologica de la e
    Estimado Agustin,
    el articulo me resulto muy interesante. No conocia a Bogdanov, pero ahora quiero conocerlo mucho mas.
    Claramente, la ciencia es burguesa. Es un cerrado grupo, una elite.
    En el caso de la biologia, se ha hecho un culto a la personalidad de darwin, se ha ocultado y se ha tergiversado a otros cientificos, para que el darwinismo, a raiz de ser una proyeccion del libre mercado a la naturaleza, sea el dogma intocable dominate. Cientificamente endeble, el marco teorico actual no puede explicar los complejos procesos biologicos ni la evolucion. Tal cual señala el comentarista Martin calderon mas abajo, por ejemplo, cuando se secuencio el genoma se puso de manifiesto que el marco teorico era incapaz de explicarlo. Lo que si se puede hacer es patentar genes, como hacen las farmaceuticas, para generar ganancias sin solucionar nada.
    Pero enfrentarse a la realidad del trasfondo ideologico, al que el darwinismo debe su exito y popularidad es a lo que las editoriales dominantes y los cientificos de la elite no estan dispuestos.

    Para ser breve, el darwinismo es una falacia cientifica que muy de a poco se manifiesta, y a nivel historico es un invento, primero porque darwin no tenia nada de genio, a mi entender, pero la proyeccion del libre mercado a la naturaleza, fue un exito en la sociedad victoriana, y sigue siendolo en el sistema capitalista.
    Lysenko , para todos, es un fraude, y Darwin, un genio. Que ambos no sean un fraude, lo determina el trasfondo ideologico.

  21. Ideología darwiniana
    Gracias por tus comentarios y aportes.
    No podría estar más de acuerdo con vos en tus aseveraciones y puntos de vista.
    Casualmente o causalmente, mis investigaciones actuales giran en torno al tema de evolución y darwinismo. Uno de los temas que más me interesan/preocupan es el componente ideológico de la teoría de la evolución darwiniana, es decir, la economía liberal.
    Si te interesan estos temas podemos seguir en contacto.

  22. Dudas sobre Darwin
    Darwin y sus ideas siempre generan debate. Espero no estar hablando con una persona que cree literalmente en el Génesis (respeto las creencias de cada cual), porque si es así creo que no habría posibilidad de debate. Pero me asaltan las inquietudes: ¿no será que las condiciones cambiantes del ambiente y la variabilidad individual de la que hablaba Darwin de alguna manera, en las sociedades humanas, toma la forma de la Ley de la oferta y la demanda y la Libre competencia? Me gustaría conocer su opinión ante esta pregunta o que quizás me recomendara a quién leer para resolver mis dudas.

  23. Emeritus Professor of Oceanography
    Estimado Augustin Ostachuk,
    puedo leer su articulo pero prefero respondar en Ingles – permiso.

    A materialistic analysis of the question «What drives science forward?» has the simple answer: «Science develops where there is a need for it.» In other words, science is not practiced in a subjective manner but responds to objective needs of society. The needs of society are determined by its structure. Just as in a feudal society the interests of the feudal aristocracy determined what scientists did, in a capitalist society the interests of the ruling bourgeoise determine what science does, and in a proletarian society (as it existed for a short period after Russia’s October Revolution) the interests of the proletariat determine what scientists do. The «theory of two sciences» does nit get us very far in explaining what drives science forward, as there is always only one ruling class, and the interests of the ruling class determine what is done in science.

    Youu may be interested in a materialistic analysis of the history of science from 3000 BC to today. You find it at

    http://www.worldcivilizations.info/

    Attentos saludos,
    Matthias
    Adelaide, South Australia

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