Volumen 17 - Número 50

Ciencia y urgencia: mirando al futuro desde lo aprendido en la pandemia


Judith Sutz

En marzo de 2020, cuando los primeros casos de COVID-19 fueron detectados en Uruguay, se supo que habría que satisfacer rápidamente un conjunto de necesidades muy concretas. Del lado del control y monitoreo de la situación había que tomar muestras y analizarlas; del lado de la atención hospitalaria, había que contar con ventiladores mecánicos y sistemas de desinfección de salas. Cada una de estas cosas, habitualmente accesibles a través del mercado, desaparecieron de pronto de él. La política de acaparamiento de los países altamente industrializados dejó a los países del Sur librados a su propia suerte en materia de dispositivos para enfrentar la pandemia, mucho antes de que las vacunas ofrecieran alivio. Investigadoras e investigadores en Uruguay se pusieron a trabajar incluso antes de que la pandemia llegara, cuando la información internacional indicaba que eso ocurriría inevitablemente. No se trataba de replicar lo que ya existía, principalmente por el costo inabordable de los insumos necesarios. Así, munidos del conocimiento acumulado en años de investigación de alto nivel y de la capacidad de resolver problemas “en contexto”, es decir, con lo que se tiene a la mano, empezaron a desarrollar diversas estrategias para apoyar a la política de salud pública en la emergencia.


Judith Sutz: Universidad de la República, Uruguay. Correo electrónico: jsutz@csic.edu.uy.


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